La empresa del Ferrocarril Central del Uruguay encarga al Ing. Luis Andreoni la ejecución del proyecto y la dirección de las obras de construcción del edificio de la Estación Central. Los trabajos fueron comenzados en 1892 y culminados en 1897, con un volumen construido muy importante, cuya dominante estilística es el eclecticismo.

El edificio de estación comprende el sector de andenes, claro ejemplo de arquitectura del siglo XIX, cuando el desarrollo tecnológico (que permitió la revolución industrial) posibilitó el uso del hierro y el vidrio para grandes estructuras de planta libre y el de accesos, hall y oficinas, envolvente del primero, tratado como arquitectura de “estilo”.

La nave de andenes es una estructura reticular de hierro que cubre una luz de 47 m y 120 m de largo, originalmente con cubierta de chapas onduladas de zinc y un sector en vidrio armado para obtener iluminación natural. La sección central es más elevada permitiendo la salida de humos y olores.

En el edificio de oficinas la estructura es mixta de muro portante en mampostería de ladrillos de prensa y columnas de hierro fundido. El entrepiso de la planta alta es de bovedillas cerámicas sobre tirantería de hierro y la cubierta es de chapas onduladas en las alas laterales y de pizarras en el cuerpo central, sustentadas por cerchas de madera.

En los edificios de galpones de cargas se realiza un proceso de reciclaje al incorporarse nuevas funciones o ampliar los alcances de las propias del organismo. Se trata de construcciones de mampostería de ladrillos y cubiertas livianas de cerchas de hierro y chapas onduladas.